7 de cada 10 madres chilenas no cumplen con las recomendaciones mínimas de actividad física
- Equipo La Galería M

- hace 16 horas
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La evidencia es clara. Las madres chilenas enfrentan un patrón de inactividad física que no responde a falta de voluntad, sino a condiciones estructurales que dificultan la práctica regular de ejercicio. Así lo confirman diversos estudios nacionales e internacionales, que en conjunto permiten trazar una radiografía precisa del problema.
De acuerdo con la Encuesta Nacional de Actividad Física y Deporte 2024 del Ministerio del Deporte, solo el 41,7% de las mujeres adultas se declara físicamente activa, en comparación con el 49,9% de los hombres. Esta brecha se mantiene en distintos ámbitos como el tiempo libre, el trabajo y las tareas domésticas, y se profundiza de forma sostenida a partir de los 30 años, etapa en la que muchas mujeres asumen la maternidad.
En esta línea, distintos estudios indican que 7 de cada 10 madres chilenas no cumplen con las recomendaciones mínimas de actividad física. Sin embargo, lejos de atribuir esta realidad a la falta de motivación, la evidencia apunta a factores estructurales como la escasez de tiempo, la ausencia de redes de apoyo y la alta carga de responsabilidades de cuidado.
“Ser mamá implica priorizar constantemente a otros, pero es importante recordar que el autocuidado no es un lujo, sino una necesidad. Queremos acompañar a las madres para que puedan encontrar espacios reales y posibles para moverse, desconectarse y sentirse bien, sin culpa”, señala Catalina Hormazábal, Líder Fitness de Sportlife, firma que propone una mirada más empática y realista, promoviendo el ejercicio como una herramienta de bienestar accesible, flexible y adaptada a la vida cotidiana de las mujeres.
La evidencia también muestra que cuando una madre incorpora hábitos de actividad física, estos tienden a replicarse en sus hijos, generando un impacto positivo que trasciende generaciones. Fomentar el movimiento no solo mejora la calidad de vida de las mujeres, sino también la de sus familias.
Desde Sportlife destacan la importancia de avanzar hacia soluciones concretas que faciliten este proceso, como entrenamientos de corta duración, horarios flexibles y espacios que consideren la realidad de las madres. “Este Día de la Madre queremos cambiar la conversación. No se trata de exigir más, sino de apoyar mejor. Cada pequeño espacio de movimiento cuenta, y queremos ser parte de ese camino”, agrega Catalina Hormazábal, Líder fitness de Sportlife.
En este contexto, recomiendan incorporar pequeños hábitos de movimiento que se adapten a la rutina diaria, como realizar sesiones de 20 a 30 minutos, aprovechar actividades cotidianas como caminar o subir escaleras, integrar ejercicios funcionales como sentadillas o planchas, y optar por actividades entretenidas y sostenibles en el tiempo. Asimismo, enfatizan que destinar un momento personal al autocuidado no debe verse como un acto de culpa, sino como una inversión en bienestar físico y emocional.




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