Salud cardiovascular masculina: El impacto silencioso del estrés y los malos hábitos
- Equipo La Galería M

- hace 16 horas
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Las enfermedades cardiovasculares siguen siendo la principal causa de muerte a nivel mundial. Según cifras de la Organización Mundial de la Salud (OMS), estas patologías cobran cerca de 17.9 millones de vidas cada año. En hombres, los ataques cardíacos presentan una prevalencia de 3,8% —más alta que en mujeres— y suelen ocurrir, en promedio, siete años antes, con un riesgo que aumenta considerablemente a partir de los 35 años.
Habitualmente los síntomas del infarto son más fáciles de reconocer en el hombre que en la mujer, presentándose de una manera más clásica. Lo más frecuente es dolor o presión en el pecho, molestias en el brazo izquierdo y dificultad para respirar. En referencia a los factores de riesgo asociados a esta condición no hay diferencia significativa entre el hombre y la mujer, siendo los primordiales la hipertensión, la diabetes, el colesterol elevado y el tabaquismo. Sin embargo, el estrés crónico, las largas jornadas laborales y los malos hábitos continúan siendo detonantes importantes para el desarrollo de enfermedades cardiovasculares.
Diversos estudios internacionales han identificado diferencias biológicas entre el corazón masculino y femenino. En el caso de los hombres, el corazón suele ser de mayor tamaño y presenta una tendencia más frecuente a desarrollar enfermedad coronaria obstructiva conocida como aterosclerosis, con mayor frecuencia de la ruptura de la placa .
“Los hombres tienden a presentar enfermedades cardiovasculares a edades más tempranas y muchas veces minimizan síntomas o postergan los controles médicos. Eso puede generar diagnósticos tardíos y aumentar el riesgo de complicaciones graves como infartos o accidentes cerebrovasculares”, explica la Dra. Paola Varleta, vicepresidenta de la Sociedad Chilena de Cardiología y Cirugía Cardiovascular (SOCHICAR).
La especialista agregó que uno de los principales desafíos sigue siendo la prevención. “Mantener una alimentación equilibrada, realizar actividad física de manera regular, controlar la presión arterial y evitar el tabaquismo y la exposición a humo de tabaco. Estas son medidas fundamentales para disminuir el riesgo cardiovascular. Además, los chequeos preventivos permiten detectar factores de riesgo y controlarlos antes de que aparezcan los síntomas”, señaló la Dra. Varleta.
Desde SOCHICAR enfatizan la importancia de promover una mayor educación en salud cardiovascular masculina, incentivando consultas preventivas y cambios en el estilo de vida que permitan reducir el impacto de estas patologías en la población.




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