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El 95% de los pacientes con cáncer que recibe radioterapia desarrolla reacciones en la piel


El cáncer es la primera causa de muerte en Chile, superando a las enfermedades cardiovasculares (DEIS, 2019)4. De hecho, se estima que una de cada cinco personas va a desarrollar cáncer en algún momento de la vida (Globocan, 2020)5. En este contexto, uno de los órganos que puede verse afectado tanto por el tratamiento de esta enfermedad, como por complicaciones de un estadio avanzado, es la piel.

Se ha descrito que entre el 5% y el 14%6 de los pacientes con cáncer en etapas avanzadas pueden desarrollar heridas tumorales, ocasionadas por la infiltración de células metastásicas en la piel, producto de una lesión primaria (cáncer de piel) o un tumor en otra parte del cuerpo.

Dentro de los cánceres que más producen estas complicaciones, se encuentra el cáncer de mamas5, que hoy representa la primera causa de muerte en mujeres en edad reproductiva, en nuestro país6. De hecho, según la OMS, en 2020 se registraron más de 2,3 millones de casos de este tipo de cáncer, y murieron alrededor de 685.000 mujeres por esta causa7.

María Fernanda Morales, vocera experta de Essity, explica que dentro de las alternativas actuales para el tratamiento del cáncer está la radioterapia, que, si bien tiene muy buenos resultados terapéuticos, puede generar como efectos adversos dolor, enrojecimiento y lesiones de piel, llamada radiodermitis, la que puede aparecer hasta en el 95% de los pacientes sometidos a este procedimiento1,2,3. Las secuelas además pueden presentarse con mayor severidad si la piel se encuentra más frágil.

“Estas heridas no solo comprometen su salud física, sino que también tienen un impacto en su autoestima y calidad de vida”, enfatiza la especialista.


La importancia de los cuidados

Morales explica que, así como la detección temprana es fundamental para mejorar las tasas de supervivencia, el cuidado adecuado de la radiodermitis y de heridas tumorales es esencial para el bienestar de los pacientes.

En este contexto, y de la mano de Essity y su área Health and Medical, se lanza la campaña #EnLaPielDelCancerDeMama la cual ofrece una serie de consejos para pacientes y cuidadores acerca del correcto tratamiento de estas lesiones.

Desde el autocuidado de la comunidad general y considerando el riesgo actual que existe de presentar cáncer en alguna etapa de la vida, el llamado es a mantener la piel en las mejores condiciones:

· Evitar la exposición solar directa: en especial en horarios de mayor radiación UV (11:00 a.m. y 4:00 p.m.), proteger la piel con cremas con FPS+50, y utilizar sombreros de ala ancha y ropa que cubra la piel, especialmente en verano.

· Mantener la piel y el cuerpo hidratados: para ello, se recomienda usar cremas con urea (por ejemplo, Cutimed Acute) y evitar los productos que contengan alcohol y fragancias. También es fundamental el consumo de en promedio dos litros de agua al día.

· Seguir una dieta equilibrada: La nutrición adecuada es esencial para la mantener la piel sana y favorecer la cicatrización de heridas. Se aconseja incluir al menos cinco porciones diarias de frutas y verduras, preferir cereales integrales y carnes magras, y evitar los productos azucarados o altos en grasas saturadas. En caso de ser necesario, se debe consultar con un nutricionista para lineamientos personalizados de alimentación.

En caso de que una lesión por radiación o herida tumoral se presente, es fundamental consultar con el equipo de salud tratante y seguir sus indicaciones. Sin embargo, es importante tener en cuenta algunas sugerencias generales:

· Mantener las heridas limpias: en el caso de lesiones superficiales, es posible lavarse suavemente con suero fisiológico o agua hervida, según las indicaciones del equipo de salud. Es importante evitar frotar o rascar la zona y, en ninguna circunstancia, se debe emplear alcohol durante el aseo.

· Utilizar apósitos adecuados para mantener las heridas en condiciones ideales: para el tratamiento de heridas tumorales, es ideal el uso de productos que permitan atrapar hongos y bacterias, inactivándolos y evitando su replicación, como Cutimed® Sorbact, ya que disminuyen la carga microbiana y sus efectos asociados. Es recomendable, además, usar apósitos y vendajes que absorban y retengan el exudado abundante, las endotoxinas y el olor de las heridas, como Cutimed® Sorbion, que permite reducir la frecuencia de las curaciones y mejorar las condiciones de la herida y la calidad de vida del paciente.

· Uso de apósitos con silicona de grado médico: este tipo de material, que puede estar en una espuma suave o una malla flexible, permite que las vendas no se peguen a la herida, que el retiro del apósito sea indoloro y evita daños en el tejido de la lesión, como es el caso de Cutimed Siltec y Cuticell Contact. En el caso de la radiodermitis, disminuyen el roce y el dolor, y mejoran la lesión de la piel.


La experta recuerda que la elección de productos adecuados y su aplicación según las indicaciones del equipo médico pueden marcar la diferencia en el proceso de recuperación y el bienestar de los pacientes que enfrentan heridas tumorales y radiodermitis: “Cada herida es distinta, por lo que es importante consultar siempre con un profesional para orientación específica sobre el cuidado y uso de productos en cada caso particular”, comenta.


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