• Equipo La Galería M

Cuatro casos de éxito de emprendimiento femenino


La pandemia dejó al descubierto, más que nunca, el interés y necesidad de los chilenos por emprender. Según una encuesta realizada por Ipsos y publicada en enero pasado, el 46% de los chilenos inició algún emprendimiento durante la crisis sanitaria y otro 37% no lo ha hecho, pero sí lo ha considerado.


Sin embargo, distintos estudios y mediciones han mostrado que, como ocurre en muchos otros ámbitos, son los hombres quienes van a la cabeza en materia de emprendimiento y las oportunidades que tienen ellas para iniciar un proyecto a veces son escasas.


Como una forma de destacar el rol de la mujer en los negocios, Naciones Unidas llama cada 19 de noviembre a celebrar el Día Mundial del Emprendimiento Femenino, una efeméride cuyo objetivo es visibilizar la importancia del empoderamiento femenino para terminar con la desigualdad de género


En ese contexto, Rappi -cuyos aliados son esenciales para su funcionamiento y crecimiento- quiso destacar los casos de cuatro mujeres, demostrando que el espíritu emprendedor puede ser tan fuerte en ellas como en ellos.

Mama Chau’s Layyin Chau, “Lay” para los amigos, desde muy pequeña fantaseaba con compartir los sabores y recetas familiares de la auténtica cocina china, esa que les preparaba su madre en casa y que no se encontraba en otros restaurantes de Santiago. Recién egresada de marketing y con la experiencia emprendedora de sus padres, la idea de un restaurante rondaba su mente y siempre encontraba un espacio para soñar con cada detalle.


Fue en agosto de 2019 cuando se aventuró a iniciar Mama Chau’s, en su ubicación actual en General Holley, con una carta pequeña pero empapada de la cultura familiar. En un principio sus papás le propusieron suavizar los sabores de sus recetas, porque podía no ser del gusto chileno, pero Lay y sus hermanas se negaron rotundamente e insistieron en conservar las recetas originales; fue así que alcanzó su éxito y reconocimiento.


Ante la pandemia, tuvieron que cambiar su modalidad de trabajo a pedidos a través de delivery, donde ha logrado mantener a sus antiguos comensales, fidelizarlos y acceder a nuevos clientes. Aun cuando las medidas sanitarias se han relajado, para ellos el modelo de dark kitchen les ha funcionado muy bien e incluso podría abrirles posibilidades de expandir su emprendimiento.


Para Lay, emprender “me ha acercado muchísimo; más a mi lado chino y me motiva a profundizar más sobre mi ascendencia cuando veo el interés de nuestros seguidores por conocer esta cultura, lo pasan muy bien aprendiendo y eso me pone muy feliz. Haber crecido en un país donde mis rasgos son distintos a la mayoría de la gente, siempre generó una disyuntiva: ¿Soy china o chilena? No encontraba un espacio para mí, porque cuando viajaba a China, tampoco era lo suficientemente china. Cuando emprendí, encontré mi espacio y me ha reafirmado que yo soy esa mezcla de dos culturas. Con Mama Chau's soy una comunicadora de mi lado chino y me llena de orgullo que mis papás sean chinos y que tengamos la fortuna de ser parte de dos culturas tan lindas”.


Pet Shop Online: Watson se llama la razón por la que Paula Yael inició en 2020 la tienda de mascotas Pet Shop Online. Watson es el bulldog inglés que adoptó junto a su marido cuando tenía cuatro meses y que en el lugar de adopción “nadie se llevaba”.


“Los bulldog son perros que tienen demasiados problemas, muchas alergias, veterinario todo el tiempo... Entonces, para nosotros era como el bebé de la casa. Después de todos esos problemas, empezamos a investigar y a meternos más a fondo en el tema, y pasó que nos gustó mucho todo lo referente a las mascotas y los animales, nos volvimos casi apasionados”, recuerda Paula


Fue así como el año pasado abrieron su primera tienda, ubicada en Vitacura, con la idea de no solo tener un negocio, sino también ayudar a las personas que estaban pasando por lo mismo que ellos.


“Tuvimos la mala suerte de que, dos días después de que arrendamos el local, decretaron la cuarentena. Entonces dijimos, bueno, qué va a pasar ahora. Estábamos bastante desorientados, pero también ahí llegaron las aplicaciones a salvar ese déficit, no teníamos manera de vender sino a través del delivery, y como los recursos eran escasos en un principio no teníamos página web, la tienda era muy pequeñita. Justamente con la alianza con Rappi y otras apps fuimos creciendo más”, explica la emprendedora, notaria de profesión.


Hoy Pet Shop Online cuenta con dos tiendas físicas, una en Vitacura y otra en Providencia, pero actualmente el 70% de sus ventas se realiza por canales digitales. “La gente se acostumbró a que le llegue todo a casa y Rappi nos ha apoyado bastante. Hay una muy buena experiencia porque tienes fácil acceso, llegan muy rápido y el cliente tiene un catálogo grande para elegir”.



Un elemento que destaca Paula de su emprendimiento es que el equipo está compuesto en su totalidad por mujeres. “Quisimos que Pet Shop Online siguiera siendo un emprendimiento femenino, por lo que nuestro equipo está compuesto 100% por mujeres. Si bien mi marido está involucrado, nuestro foco siempre ha sido mujeres. De esa forma quisimos demostrar que las mujeres también pueden. Como hoy hay muchos trabajos que se supone que son para varones, nosotras vamos a revertir esa idea, de hecho, cargamos y descargamos, hacemos todo nosotras, hacemos el mismo trabajo que pudiera hacer un hombre”, afirma.


Maldita Pizza Para Andrea, la idea del emprendimiento partió hace ocho años, cuando era recién egresada de su carrera como relacionadora pública. Dentro de sus círculos sociales y cuando pololeaba con su actual pareja, la pizza siempre estaba presente y lo está hoy en todos momentos agradables con familiares o amigos. Maldita Pizza parte con la oportunidad de arrendar un local que tuvo que ser reacondicionado. “Nosotros mismos preparábamos los ingredientes, salíamos a entregar folletos, volvíamos al local y esperábamos los llamados para preparar e ir para entregar”, recuerda Andrea.


El éxito de estas pizzas con ingredientes gourmet se fue cocinando a la perfección y para 2019, en plena pandemia, estaban abriendo ya su tercera sucursal. Para Andrea, que comenzó a emprender desde antes de que las aplicaciones de última milla pisaran a Chile, el cambio de juego que llegó con las apps de delivery, donde al utilizar la tecnología y con la super app ofreciéndoles una plataforma muy fácil y compenetrada al negocio, destaca que “gracias a nuestra integración a Rappi, logramos impulsar nuestra venta por delivery y actualmente un 70% de la venta total que hacemos a través de esta aplicación".


Para Maldita Pizza, para ser mujer emprendedora, lo más importante es tener pasión porque un negocio es el proyecto de vida; para ella no es hacer pizza por querer vender, sino algo donde están involucrados el cariño y la pasión por hacer bien las cosas.


Crudo Sin Censura Era 2013 y Violeta Arévalo y su marido, Alejandro, vivían un buen momento económico: ella, periodista de profesión, trabajaba en una importante compañía de tecnología y él, ingeniero, se desempeñaba en un banco. Sin embargo, ese año Alejandro fue despedido de su trabajo, y como desde siempre tuvo interés por la gastronomía, de inmediato pensó en emprender con un restaurante.


¿El tipo de gastronomía elegida? Los crudos, un plato típico alemán-chileno similar a un tártaro de carne, que desde siempre en Chile se asoció más a las ciudades del sur y a bares de cerveza.


“En ese tiempo, a pesar de que había una cultura del crudo importante en ciertos locales - más en el Sur que en Santiago-, no sabíamos qué tan masivo podía llegar a ser, es más, pensábamos simplemente en hombres y cerveza. Nadie había hecho solo crudo, a domicilio, y hubo gente que nos tiró para abajo la idea, nos decían, ‘oye, pero has pensado cómo va a funcionar, es carne cruda, es complicado’. Y nosotros nunca nos asustamos, porque el sushi, que es pescado crudo, hoy a nadie le asusta. De hecho, el sushi era nuestra aspiración y queríamos hacer algo similar”, comenta Violeta sobre los inicios del restaurante Crudo Sin Censura.


Ya instalados -en una primera etapa, en su departamento en Ñuñoa-, el público resultó ser muy distinto al que proyectaban: las mujeres eran las más fanáticas de sus productos, aunque tenían un público bastante transversal.


Así, el negocio fue creciendo y en 2014 abrieron su primer local, ubicado en la comuna de Las Condes. Poco tiempo después comenzaron a organizar el Día Nacional del Crudo, establecido en abril, para lo cual se unieron a otros restaurantes de crudo e impulsaron este plato tal como ocurre en otros meses del año con el Día del Completo, el de la Piscola o el del Barros Luco.


“Desde siempre tuve alma emprendedora, y creo que lo heredé de mis padres, quienes a su regreso del exilio en Europa instalaron una peña folclórica en el barrio Bellavista de Santiago. De hecho, recuerdo haberme hecho cargo de ese local junto a mi hermano durante un tiempo”, sostiene Violeta.


Un aspecto que destaca Violeta de su emprendimiento es que el delivery y los canales digitales han sido fundamentales. “A diferencia de otras empresas que tuvieron que subirse al carro del delivery rápidamente en plena crisis sanitaria, a nosotros la pandemia nos tomó con mucha expertise. Tuvimos suerte, porque no es un proceso fácil. Tuvimos siempre la visión de que era importante estar en las aplicaciones. En Rappi estamos desde que prácticamente la plataforma llegó a Chile”, señala la emprendedora.


“Hoy, gracias a las apps podemos despachar a todas las comunas de Santiago, a sectores tan lejanos a nuestras tiendas como Maipú y Puente Alto”, agrega Violeta.

Además, valora el hecho de no tener que depender de la logística y la comodidad que eso significa para sus trabajadores, que solo se preocupan de que el pedido salga sin errores y rápidamente.


“Finalmente tú te dedicas a preparar el pedido, lo tienes listo y llega alguien que va directo a un cliente. A mí eso siempre me pareció muy interesante como propuesta, que es lo que hacen hoy las apps. Para nuestro producto, fresco, recién preparado, hoy día no hay que preocuparse de mandar nada frío porque, dependiendo de la distancia, la entrega no debería demorar más de 20 a 25 minutos”, indica.


Es tanta la relevancia que tomaron las apps de delivery en el funcionamiento del negocio, que Violeta asegura que hoy el 100% de sus ventas se realiza online. “Eliminé la máquina POS y el teléfono, tenemos un WhatsApp de atención al cliente. Así liberamos a los locales para que estén full preparando los pedidos, eviten errores, etc. y simplemente reciben todos los pedidos online prepagados, sea por alguna de las apps o por nuestra página web”, declara.


Actualmente, Crudo Sin Censura cuenta con dos recintos, el de Las Condes y otro ubicado en Providencia, además de un centro de producción.


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