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Confinamiento: Encuesta revela efecto en salud mental de jóvenes chilenos


Ya sea voluntario u obligado el confinamiento es una de las medidas que se ha implementado desde la llegada de la pandemia en nuestro país. Ya son más de cien días de esto y quienes llevan un largo tiempo encerrados han sufrido los efectos en su vida diaria y que van mucho más allá del aburrimiento.


Según los resultados de una encuesta preliminar de la Fundación Relaciones Inteligentes (Ring!) los jóvenes y adolescentes tienen algo más que decir sobre el tema. Este organismo junto a la Universidad de Valencia aplicaron una batería de preguntas a jóvenes de Hispanoamérica y cómo los ha afectado a nivel emocional el momento que vivimos.


Una de las cosas que llama la atención es que cerca de un 80% de los consultados considera que se ha visto afectado sicológicamente y que el estrés y la depresión está presente en un alto número.


Para conocer más del estudio conversamos con Constanza del Rosario, psicóloga y directora de la Fundación Relaciones Inteligentes (Ring!) quien además hace un crítico análisis de la salud mental en nuestro país.


Constanza del Rosario, sicóloga.

¿Existe algún estudio anterior que nos permita comparar cuánto ha variado la percepción en la salud mental de los adolescentes y jóvenes a raíz de la pandemia?

Una de las preguntas incluidas en nuestro estudio fue cuántos de ellos presentaban problemas psicológicos antes del confinamiento por COVID-19 y tanto adolescentes como jóvenes señalaron que aproximadamente el 40% sin embargo al pregúntales por su salud mental actualmente el 80% de adolescentes y jóvenes se mostró preocupado por su salud mental y encontramos que cerca del 90% de ellos presentan síntomas de ansiedad, estrés o depresión.

Llama la atención que los niños mayores de 13 años sientan que se ha visto afectada su salud mental. ¿Eso es frecuente? Parece un rasgo de madurez.

Alrededor de los 13 años acontecen importan cambios hormonales por la entrada a la adolescencia; cambios que conllevan también alteraciones emocionales importantes: todo lo que se siente es nuevo, poco conocido y por lo tanto no tan fácil de controlar. La adolescencia por sí sola es una época emocionalmente tormentosa y la situación actual hace de la tormenta un diluvio o un huracán ¡Claro que se dan cuenta! Lo que no significa que sepan qué hacer con eso; justamente a medida que uno es mayor puede poner al servicio de la regulación emocional a nuestro neocortex o cerebro racional pero este aún está en proceso de maduración cuando todos esto cambios acontecen, de ahí que se vivan con tanta intensidad, descontrol e incluso dolor.

¿Cómo podría impactar este confinamiento, y pandemia en general, en personas de por si algo inestables como los adolescentes y jóvenes?

Podrían verse agudizados cuadros de ansiedad, depresión o estrés pre existentes, aumentar las tasas de suicidios y quienes estaban emocionalmente sanos comenzar a enfermar por varios motivos que van desde el clima afectivo familiar que puede estar deteriorado; situaciones de violencia a las que se vean expuestos o simplemente por no poder compartir con quienes son su gran apoyo y fuente de regulación emocional: sus amigos y amigas. Recordemos que son etapas vitales en las que se están diferenciando de sus padres así que el contacto con su grupo de referencia es clave.


Según la encuesta cerca del 90% de los encuestados presenta síntomas de ansiedad, estrés o depresión.

¿Podría la mayor tasa de angustia y estrés percibida en los grupos llevar a trastornos más permanentes?

Según los datos obtenidos en este estudio el 80% percibe tener algún problema de salud mental, cerca del 90% presenta síntomas de ansiedad, estrés o depresión y alrededor del 40% puntuó con niveles de ansiedad, estrés o depresión grave. Porcentaje que puede aumentar y por supuesto manifestarse en las distintas formas que existen de patologías derivadas de esto estados emocionales como la depresión o crisis de pánico. Pero ojo, lo que determina que un estado se vuelva “permanente” es que no sea abordado clínicamente, por lo cual es tan importante el apoyo actual y futuro que se esté brindando en materia de salud emocional.


Prácticamente y según el estudio todos los grupos han aumentado el consumo de sustancias que puedan ser adictivas como el tabaco o el alcohol ¿cómo debemos manejar este dato para evitar futuras adicciones?

Tomando consciencia de que son las emociones displacenteras las que están detrás de la necesidad de consumir sustancias nocivas y que no sirve de mucho decir “no lo haga porque le hace mal” apelando al cerebro racional, cuando el motor del consumo está en el emocional. Así que si queremos evitar futuras adicciones ¡hay tantos cambios que se deben hacer! Cómo no destinar sólo un 2,1% del presupuesto de salud a la salud mental , cambiar el sistema educativo para incluir la educación emocional en la formación docente y escolar y acercar, en estos momentos, conocimientos y herramientas para aumentar el bienestar emocional. Eso es lo que estamos haciendo a través del e-learning gratuito de salud emocional de nuestra Fundación en el que pueden participar ingresando a www.ringchile.org y participando de las prácticas diarias en vivo de regulación emocional a través de nuestro Instagram @ring.org.


En un entorno donde se viven problemas económicos, angustia por futuro laboral, temor a la enfermedad o muerte de un ser querido ¿cómo se recomienda tratar estos temas al interior de la familia?

Son temas distintos por lo tanto no hay una forma única de tratarlos; pero de manera simple y pragmática hay que poner atención a lo presente y real, accionar frente a lo que se puede tener algún tipo de injerencia y aceptar de lo que no. El futuro es un lugar poco aconsejado de visitar hoy en día porque solo aumentará la ansiedad, estrés o depresión. Frente a problemas actuales como los económicos el pragmatismo, la búsqueda de apoyo y la proactividad serán grandes herramientas. Frente a la muerte de un ser querido aceptar y vivir el dolor. Sé que todo lo dicho en el papel suena fácil, pero en la práctica son todas acciones difíciles y complejas para las que no hemos sido debidamente preparados; pensar que pueden llegar a ser tratados en familia desde esa altura de mira creo que es una idealización, la mayoría simplemente tratará de” aperrar” a partir de lo que sabe y conoce.

Chile es un país con una alta tasa de depresión entre otros trastornos, esta pandemia ¿cómo puede repercutirnos como sociedad?

Agudizará aún más un país emocionalmente muy enfermo; ya antes del estallido social y de esta pandemia lideramos rankings internacionales en patologías mentales en menores de 6 años, suicidio adolescente y de personas de la tercera edad y consumo de drogas y alcohol. Para qué hablar de cómo anualmente habían ido aumentando las licencias por motivos psiquiátricos y el consumo de calmantes y antidepresivos. Esto no es un problema circunstancial, porque la verdad es que llevamos años normalizando la falta de salud mental en Chile.


¿Es conveniente comenzar a recibir apoyo profesional desde ya y al detectar los primeros síntomas de ansiedad o estrés?

Si tienen la posibilidad ¡por supuesto! Pero lo cierto es que la salud mental en este país es un lujo; ojalá puedan acceder a nuestra campaña de salud emocional (¡Tu salud mental importa!)y hacer uso de los videos, podcast, infogramas, actividades y clases en vivo que hemos diseñado para acercar la salud mental a todos; cuando fue elaborado fue pensado en universitarios que ya sabíamos que el 50% de ellos presentaba síntomas de ansiedad, estrés o depresión pero el contenido le será de utilidad a todo quien esté hoy preocupado de su salud mental.


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