Anguilla seduce a quienes buscan romance sin multitudes
- Equipo La Galería M

- hace 14 horas
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Hay destinos que prometen romance y otros que, simplemente, lo encarnan. Anguilla pertenece, sin duda, a esta segunda categoría. Esta pequeña isla de apenas 91 km², ubicada en el Caribe británico, no ofrece casinos estridentes, grandes cruceros ni playas abarrotadas para cautivar; su verdadero encanto está en algo mucho más escaso y valioso: el silencio, la tranquilidad, la belleza intacta y esa privacidad que las parejas suelen buscar, pero pocas veces encuentran.
Mar azul turquesa, arena blanca y palmeras que se inclinan suavemente sobre aguas cristalinas y poco profundas. Esa postal, que parece salida de una campaña publicitaria, forma parte de la vida cotidiana de quienes llegan a Anguilla. No es casualidad que la isla haya sido reconocida como la mejor isla del Caribe por la revista Travel + Leisure en la edición 2025 de sus prestigiosos World’s Best Awards.
Para iniciar una vida en pareja
Casarse en Anguilla va mucho más allá de cumplir con un trámite, es una experiencia pensada para entregarse al sueño de una celebración inolvidable. Las parejas pueden elegir entre iglesias históricas de muros centenarios, residencias privadas frente al mar, exuberantes jardines de hoteles de cinco estrellas, villas de lujo a orillas del Caribe o incluso yates privados, con el horizonte como testigo. La isla cuenta, además, con wedding planners experimentados, capaces de diseñar celebraciones exclusivas, alineadas con las tradiciones, la personalidad y los deseos de cada pareja.
Desde el punto de vista legal, el proceso es sencillo: la licencia de matrimonio se obtiene en el Departamento Judicial de la isla, por un costo de USD 280,86 y exige que ambos novios permanezcan en Anguilla al menos 48 horas antes de la ceremonia. Un tiempo más que suficiente para enamorarse del destino antes de la boda.
Una luna de miel que no termina
Para las parejas en luna de miel, Anguilla combina lo mejor de dos mundos: la exclusividad de propiedades de altísimo nivel con la intimidad de una isla a la que no llegan las multitudes. Los resorts locales ofrecen servicios de mayordomía discreta, cenas a la luz de las velas junto al mar, tratamientos de spa para parejas y experiencias diseñadas para quienes desean disfrutar de su compañía sin interrupciones.
Para quienes prefieren explorar, alquilar un carro o un moke es una de las mejores formas de descubrir los rincones menos evidentes de la isla, desde bares frente al mar hasta cafés y restaurantes donde el crayfish caribeño, una especie local de langosta, es protagonista. Después del almuerzo, vale la pena regresar al agua: un paseo en kayak por las tranquilas aguas de la bahía suele revelar mantarrayas y tortugas marinas.
Quienes quieran sorprender a su pareja pueden reservar una noche en Pimms, el restaurante del Belmond Cap Juluca, considerado uno de los lugares más románticos de la isla. Su menú combina reinterpretaciones de la cocina anguillana, clásicos caribeños y especialidades internacionales, preparados con ingredientes locales y pesca fresca. Es una propuesta elegante que cobra aún más encanto en un ambiente sofisticado y frente al mar, ideal para vivir una experiencia inolvidable en pareja.
Actividades recomendadas
Los paseos en barco a Sandy Island o Prickly Pear son imperdibles. Desde estas pequeñas islas deshabitadas, el mar Caribe se despliega en una sucesión de azules que se extiende sin interrupciones hasta el horizonte. Al caer la tarde, un recorrido en catamarán convierte el atardecer en un verdadero espectáculo, de esos que no necesitan palabras.
Para quienes buscan una desconexión total, Little Bay es una grata sorpresa: una pequeña bahía, casi siempre desierta, a la que solo se puede acceder en barco y donde el ruido del mundo parece desvanecerse. Un paseo a caballo por Maundays Bay completa la experiencia con una elegancia serena que solo el Caribe sabe ofrecer.
Guía rápida para descubrir la isla
Cómo llegar
Anguilla cuenta con un vuelo directo de American Airlines desde Miami hacia el Aeropuerto Internacional Clayton J. Lloyd. También es posible llegar vía Panamá con Copa Airlines, conectando en St. Maarten, o en jet privado y vuelos chárter.
Cuándo viajar
Es un destino para disfrutar durante todo el año, aunque entre noviembre y abril ofrece un clima más seco y temperaturas especialmente agradables.
Dónde hospedarse
La isla cuenta con una destacada selección de resorts de lujo y villas privadas con servicios personalizados para parejas, muchos ofrecen programas especiales de luna de miel. Conozca más aquí.
Qué hacer
Disfrutar paseos en kayak, practicar snorkel en los arrecifes de Sandy Island y Prickly Pear, tomar un crucero en catamarán al atardecer, montar a caballo por Maundays Bay y visitar la bahía escondida de Little Bay.




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