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Calor repentino, problemas para dormir y menstruación irregular: podría ser menopausia precoz


La menopausia es una etapa natural en la vida de todas las mujeres que, generalmente, comienza cerca de los 50 años. Sin embargo, en algunos casos esta transición se presenta de manera prematura, lo que se conoce como "menopausia precoz".

Esta condición puede ser preocupante y desafiante para las mujeres que la experimentan, ya que puede tener un impacto significativo en su salud y calidad de vida. La ginecóloga de Clínica INDISA, Dra. Loreto Vargas, nos explica por qué se produce, cuáles son sus causas, cómo reconocerla y cómo puede ser tratada.

¿Por qué se produce la menopausia precoz?

La Dra. Vargas indica que “la menopausia precoz se refiere a la interrupción prematura de la menstruación”.

Aunque las razones exactas detrás de esta condición no siempre son claras, existen varios factores que pueden contribuir a su aparición:

  • Genética: la predisposición genética juega un papel importante. Si una mamá o hermana se enfrentó a la menopausia temprana, aumenta la probabilidad de que una mujer también la experimente prematuramente.

  • Cirugía: la extirpación quirúrgica de los ovarios (ooforectomía) o el útero (histerectomía) puede inducir la menopausia precoz.

  • Radioterapia y quimioterapia: los tratamientos contra el cáncer que incluyen radioterapia y quimioterapia pueden dañar los ovarios y causar menopausia prematura. Es el caso de la modelo Aylen Milla, quien reveló que a sus 33 años y producto de la quimioterapia que se realizó para combatir el cáncer, comenzó con una menopausia prematura.

  • Enfermedades autoinmunes: algunas afecciones autoinmunes, como el síndrome de Turner y la artritis reumatoide, también pueden desencadenar la menopausia precoz.

¿Cómo reconocerla?

La detección temprana de la menopausia precoz es fundamental a la hora de buscar el tratamiento adecuado y abordar los posibles efectos secundarios.

La especialista de INDISA señala que sus síntomas son similares a los de la menopausia normal, por lo que su diagnóstico se vuelve fundamental. Además, señala que “es tremendamente importante escuchar a las pacientes y validar sus síntomas, ya que pueden ser variados”. Dentro de estos podemos encontrar algunos como:

  • Irregularidad en la menstruación: suelen presentarse cambios en el patrón menstrual regular, como períodos más largos o más cortos. Hay que estar alerta a esto, ya que puede ser un signo de menopausia precoz.

  • Sofocos o bochornos: estas sensaciones repentinas de calor intenso afectan la parte superior del cuerpo. La Dra. Vargas explica que “se extiende por el pecho, cuello y rostro, y generalmente se acompaña de un aspecto ruborizado con piel enrojecida y en ocasiones con manchas. El ritmo cardíaco se puede acelerar y además puede presentarse sudoración y sensación de ansiedad”.

  • Problemas para dormir: los síntomas anteriores pueden llevar a que la mujer presente ciertos episodios de insomnio o dificultades para conciliar el sueño.

  • Cambios en el estado de ánimo: la menopausia precoz puede venir acompañada de síntomas como irritabilidad, ansiedad o depresión en casos más extremos.

  • Atrofia vaginal: uno de los síntomas a los que deben estar alerta las mujeres que sospechan de sufrir menopausia precoz es la sequedad vaginal y relaciones sexuales dolorosas.

¿Cómo se trata esta patología?

El tratamiento de la menopausia precoz se centra principalmente en aliviar los síntomas y prevenir las complicaciones a largo plazo. Algunas opciones incluyen:


  • Terapia de reemplazo hormonal (TRH): esta terapia, que puede incluir estrógeno y progesterona, puede aliviar los síntomas como los sofocos y la sequedad vaginal que suele generar muchas molestias. Para tratar esto también se puede utilizar progesterona de larga duración o estrógenos en gel. Sin embargo, debe usarse con precaución y bajo supervisión médica debido a posibles riesgos.

  • Medicamentos: algunos medicamentos, como los inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina (ISRS) pueden ayudar a controlar los sofocos y mejorar el estado de ánimo.

  • Terapia vaginal: para tratar la atrofia vaginal, se pueden usar cremas, anillos o tabletas vaginales con estrógeno.

  • Modificaciones en el estilo de vida: mantener una dieta saludable, hacer ejercicio regularmente y evitar el tabaco y el alcohol pueden ayudar a controlar los síntomas. La especialista señala que es importante también medir la densidad ósea y, de ser necesario, evaluar el consumo de calcio.

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